Aprendí piano como muchos empiezan: tocando canciones que me gustaban, hasta que un día me di cuenta de que había llegado al límite.
Las canciones se volvían más complejas y no tenía un método claro de estudio.
Cada partitura nueva era como intentar descifrar un idioma que no hablaba.
Todo cambió cuando empecé a estudiar con varios maestros que me enseñaron algo que ningún tutorial de internet podía darme: Aprender el lenguaje musical y llevarlo a la práctica
Entender qué cosas estaba haciendo bien y sobre todo, qué cosas estaba haciendo muy mal, me permitió avanzar más en semanas que en años de práctica sin rumbo.
Estudié Interpretación musical en Piano en la Universidad Católica de Chile. Pasé por clases magistrales, recitales, años de formación
y miles de horas de práctica.
En todos esos años aprendí a trazar un camino claro de estudio y práctica.
Para cada desafío tenía una caja de herramientas listas para ser aplicadas con la seguridad de que funcionan.
Hoy acompaño a pianistas de todas las edades a hacer exactamente eso: estudiar con claridad, avanzar sin lesiones, disfrutar el proceso y tocar entendiendo la música.