Hace un par de semanas participé en el estreno de una obra de danza contemporánea.
Nunca había hecho algo con bailarines, pero desde que estoy estudiando más improvisación, quiero explorar cosas más creativas con el piano.
Es muy divertido y no me había dado cuenta de que me gusta tanto hasta que comencé a hacerlo más.
La obra se llama “Fragmentos de un cuerpo presente” y trata sobre el dolor, la aceptación, la muerte y el renacer.
Yo no soy muy cercano al mundo de la danza, y nunca había entendido muy bien como un cuerpo puede expresar tanto, sin música, sobre un escenario.
Pero ahora lo entiendo mucho más.
Un vals fúnebre
Con una referencia musical que tenían pero que no terminaba de calzar, hice un vals “a medida” para que calzara perfecto.
Habían partes improvisadas porque dependiendo de que tanto se demoraban las bailarinas en hacer tal cosa, comenzaba una sección u otra.
En la segunda mitad del vals, todo se vuelve más oscuro porque las bailarinas tenían que arrastrar cuerpos muertos, no con un drama, sino con mucho amor, con dolor.
Con un profundo respeto por el cuerpo y por la muerte.
Mi tarea era traducir todo eso en una improvisación de piano, sin olvidarme que además tengo que llevar el ritmo del vals y marcar bien las frases para que todas las bailarinas vayan entrando a tiempo.
Fue profundamente emotivo, además las luces que dejaron al piano en un plano del escenario, mientras al centro ocurría la danza, daba la sensación de que todo era un “sueño” proyectado por la música.
Al final, sólo quedaba iluminado el piano, yo tenía que parar de tocar, cerrar el piano solemnemete y retirarlo del escenario. Y daba la sensación de que todo había sido eso, como un sueño.
Fue genial, muy entretenido y aprendí mucho de enfocar la improvisación “desde otros ángulos”
Como pianista, varias veces uno está metido en cosas técnicas: pensando en la escala, en la armonía, en el ritmo, en el pulso o las dinámicas…
Pero cuando todo ese se olvida (o mejor dicho, se integra) y piensas más en la emoción y en la historia que quieres contar, todo cobra mucho más sentido.
Seguramente este desde afuera es mucho más obvio, pero “desde dentro” (en la cabeza de quien está tocando) no lo es tanto o a veces no se tiene tan en cuenta.
Espero seguir haciendo este tipo de desafíos, he visto que hay pianistas que improvisan con un cuadro, con alguna frase de un poema, o sobre colores y dibujos abstractos.
Encuentro muy estimulante explorar todo ese mundo de posibilidades y planeo incluirlo más en mis presentaciones.
Ayudo a pianistas de todos los niveles a explorar más este lado creativo con ejercicios, ángulos mentales y sobre todo generar el espacio de “darse permiso para hacerlo” que, aunque no lo creas, es MUY importante.
Vemos algo super personalizado dependiendo de lo que quieras trabajar.
Generalmente las personas prefieren este formato para centrarse más en interpretación y resolver temas técnicos aplicando estrategias de estudio muy efectivas.
El formato es mayoritariamente sesiones UNO a UNO que quedan grabadas y luego las puedes repasar las veces que quieras con algunos videos específicos para apoyar en ciertas áreas.
Nos centramos más en las bases de la improvisación histórica, (partimentos, preludios, cadencias, secuencias) lenguaje barroco-clásico de manera intensiva.
Mezcla entre videos grabados y sesiones UNO a UNO que también quedan grabadas. Todo eso lo vemos en 6 módulos progresivos.
Lo mismo de arriba, agenda y conversamos
Es una membresía donde cada semana tendrás algo muy preciso y conciso para ir al piano y disfrutar.
El formato son videos grabados donde sugiero un ángulo específico para practicar improvisación, ya sea con un ritmo, una escala, una textura o algún ejercicio de contrapunto muy concreto.
Eso lo desgloso en ejercicios detallados para ir al piano y practicar. Cada lunes habrá un video nuevo.
¡Que tengas un excelente fin de semana!
PD: La obra fue creada por la bailarina chilena María José Riquelme y fue estrenada en Villarrica.
PD2: Si llegaste hasta acá deja recomendarte una película buenísima
Es una película de horror-suspenso, pero es hermosa en fotografía, guion y música. Gran parte de la banda sonora la hizo Thom Yorke, el vocalista de Radiohead.
Es una de mis favoritas. Se llama Suspiria y aún no veo la versión original de 1977 así que sólo te puedo recomendar el remake del 2018 que me encanta. La puedes ver en Amazon Prime.
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